“Si los políticos nos hacen caso, el 90 por ciento de bares y restaurantes de Baleares sobrevivirán a la crisis”

Flexibilización del mercado laboral permitiendo que la tramitación de los ERTE pueda ajustarse a las necesidades de los locales, adaptación de la reapertura de los establecimientos a las circunstancias de cada área geográfica y priorizando el reinicio de la actividad en los bares, cafeterías y restaurantes con clientela residente y espacios de terrazas, y la promoción de Mallorca, y de Baleares en su conjunto, como destino seguro desde el punto de vista del control y la prevención de la salud, sin olvidar la adopción de políticas impositivas y tributarias que se ajusten al actual escenario socioeconómico. Estos son algunos de los puntos que forman parte de la hoja de ruta que la Asociación Mallorquina de Bares, Cafeterías y Restaurantes de Restauración CAEB -de la mano de su presidente, Alfonso Robledo, y su vicepresidente, Juan Miguel Ferrer- defiende para que el sector al que representa pueda superar con éxito la crítica coyuntura actual, marcada por la paralización de la actividad productiva y la incertidumbre que se cierne sobre las inversiones empresariales y el mercado de ocupación.

Satisfacción generalizada entre el sector de restauración por la labor que está desarrollando el Govern autonómico en relación a la gestión de la pandemia del coronavirus en Baleares y sus consecuencias socioeconómicas. En declaraciones a mallorcadiario.com, el presidente de la Asociación Mallorquina de Bares, Cafeterías y Restaurantes adscrita a la organización patronal Restauración CAEB, Alfonso Robledo, ha indicado que tanto la presidenta del Ejecutivo, Francina Armengol, como el conseller de Model Econòmic, Turisme i Treball, Iago Negueruela, “están demostrando una seriedad y rigurosidad en sus planteamientos y actuaciones que merece nuestro reconocimiento”. Según el dirigente patronal, otras instituciones públicas están siguiendo el ejemplo del Govern, y, en ese sentido, ha destacado la implicación de ayuntamientos como los de Llucmajor, Calvià, Andratx e Inca.

Sin embargo, en el caso de Palma, la entidad reclama a la administración municipal una apuesta más clara por favorecer las expectativas de los negocios de restauración en una coyuntura particularmente compleja, que viene marcada por la paralización de la actividadcomercial y económica a causa de la emergencia sanitaria y las repercusiones de la declaración del estado de alarma.

Según Robledo, “en Sevilla y otros municipios se está apoyando al sector, pero en Palma las medidas se han limitado, por el momento, a conceder la gratuidad del impuesto de ocupación de la vía pública hasta el mes de diciembre. Sin embargo, muchos bares y restaurantes no cuentan con terrazas, y, por tanto, son ajenos a esta actuación. Falta, por tanto, ir más allá en las iniciativas para propiciar que la industria de la restauración pueda seguir adelante”.

Desde el punto de vista de las normativas que promulga el Estado en torno a la gestión de la crisis sanitaria, Robledo ve “comprensible” que la reapertura de los establecimientos del sector se fije para el mes de enero del año que viene, ya que, según ha indicado, “ante todo hay que asegurar la protección de la salud de la población, tanto de clientes como de trabajadores y empresarios”.

ALFONSO ROBLEDO: “LOS LOCALES CON TERRAZA Y ENFOCADOS AL RESIDENTE PODRÍAN ABRIR ANTES”

Ahora bien, a su juicio, “no todos los negocios de restauración responden a los mismos cánones: no es lo mismo un restaurante en una zona turística que en el centro de una ciudad o en un polígono industrial. En estas áreas geográficas, una parte sustancial de la clientela, en mayor o menor medida, son residentes”.

A este respecto, la opinnión de Robledo es que “en caso de tratarse de locales que no dependen exclusivamente de la demanda vacacional y que se hallen provistos de espacios para terrazas, no hay por qué esperar a enero. Estos establecimientos podrían reanudar su actividad progresivamente a partir de junio, si la evolución de la pandemia lo permite, y de esta manera se contribuiría a dinamizar la economía y la ocupación“.

Para que este objetivo resulte factible, el presidente de Restauración CAEB pone sobre la mesa varios requisitos. El primero de ellos es la flexibilización en la contratación laboral, con la filosofía de que el personal acogido a un Expediente de Regulación Temporal de Empleo (ERTE) “pueda reincorporarse a la empresa en función de las necesidades del negocio, y regresar a su situación anterior, el ERTE, si las circunstancias así lo aconsejan. Se trata de dotar al propietario de un margen de flexibilidad, ahorrándole exigencias burocráticas. Tenga en cuenta que, con las previsiones actuales en la mano, está claro que todas las contrataciones que se efectúen en el sector se limitarán a los profesionales involucrados en un proceso de ERTE. No habrá incorporaciones de otros demandantes de empleo”.

MAMPARAS ENTRE LOS COMENSALES Y CAMAREROS CON MASCARILLAS

Otra de las peticiones de la industria de la restauración expresadas por Alfonso Robledo guardan relación con las directrices sobre ocupación de la vía pública. El dirigente es un firme partidario de “reclamar a las administraciones más permisividad para que un bar o un restaurante con 20 mesas en la terraza pueda disponer, por ejemplo, de 40. De esta manera, se aliviarían, al menos en parte, las pérdidas que ocasionará la obligación de asegurar mayores márgenes de separación entre los clientes tanto en el interior como en el exterior del local, restando capacidad de oferta”.

De hecho, los establecimientos de restauración del futuro inmediatamente posterior a la crisis sanitaria serán muy diferentes a cómo eran antes de que surgiera la crisis del Covid-19. Las empresas del sector están trabajando intensamente en diseñar la nueva configuración de los locales, que, según cuenta obledo, “exigirá, por ejemplo, que se habilite una mampara de separación entre los clientes, o que los camareros y el resto de trabajadores utilicen mascarillas de protección, o que ya no puedan solicitarse platos compartidos, como se hacía anteriormente”.

En definitiva, según relata, “serán unos restaurantes diferentes. Más fríos, si se quiere, pero no hay más remedio que ajustarse a estas prerrogativas mientras la alarma de salud públicano esté absolutamente neutralizada”. En este sentido, el presidente de Restauración CAEB ha destacado las “ganas inmensas” que sienten los propietarios y empleados del sector de “reencontrarnos con nuestros clientes, y servirles de nuevo con la profesionalidad y la vocación de servicio que siempre nos ha caracterizado, pero estos mismos clientes deben saber que ya nada será como antes, por lo menos hasta dentro de algún tiempo”.

MENOS IMPUESTOS Y RENEGOCIACIÓN DE LOS ALQUILERES

Igualmente, con vistas a la progresiva reactivación de la actividad de restauración, el responsable asociativo defiende las facilidadades tributarias e impositivas por parte de las instituciones para “moderar la presión fiscal en una época caracterizada por el desplome de los ingresos”.

En esta misma línea, Robledo ha remarcado que los empresarios y los propietarios de los locales han abierto un frente de negociación para moderar la cuota de los alquileres y ajustarlos a la coyuntura actual. Es optimista al respecto, ya que, según indica, “tal como sucedió en la crisis de 2008, los propietarios han entendido perfectamente la situación y, en general, se está llegando a acuerdos satisfactorios para ambas partes. Evidentemente, aquí no se trata de engañar a nadie. El objetivo ahora mismo no es el de hacernos ricos ni ganar mucho dinero, sino que la meta es subsistir. Y para lograrlo, hemos de ayudarnos los unos a los otros: propietarios, empresarios, trabajadores, patronales, sindicatos y administración. No queda otra opción”.

UNA TRAVESÍA EN EL DESIERTO

“Si se aplican las medidas que necesitamos para favorecer la viabilidad de los negocios de restauración, creo que podremos salvar al 90 por ciento de los establecimientos del sector. Si no es así, nos quedaremos en el 40 o bien, como mucho, el 50 por ciento”. Este es el vaticinio del vicepresidente de la Asociación Mallorquina de Bares, Cafeterías y Restaurantes , Juan Miguel Ferrer, para quien “no hay ninguna duda” de que la economía en su conjunto, y el turismo en particular, junto a las actividades complementarias vinculadas a la locomotora productiva de Baleares, “estamos obligados a superar una travesía en el desierto en la que el objetivo ha de ser que haya el mínimo número posible de bajas”.

Esta es la filosofía de la hoja de ruta que Restauración CAEB ha elaborado con vistas a describir el escenario que el sector precisa para hacer posible su paulatina recuperación en un contexto sin duda adverso, marcado por la paralización de la industria vacacional y las restricciones del estado de alarma en cuanto a la libertad de movimientos de los ciudadanos y la explotación de bares y restaurantes, actualmente cerrados al público.

El documento ha sido remitido por la entidad a las diversas instituciones y administracionespúblicas de las islas, así como a otras organizaciones patronales, agrupaciones sindicales y la totalidad de los agentes económicos y sociales en la Comunidad. En este sentido, el pasado viernes, el vicepresidente de Restauración CAEB, Juanmi Ferrer, tuvo oportunidad de exponer algunos de los principales puntos de la propuesta con ocasión de un encuentro sectorial, desarrollado por vía telemática y auspiciado por la presidenta del Consell de Mallorca, Catalina Cladera, y el conseller insular de Turismo, Andreu Serra. En la convocatoria también tomaron parte los representantes de otras veinte organizaciones, todas ellas unidas por el objetivo de común de llevar a cabo acciones tendentes a propiciar la reactivación de los establecimientos de restauración.

Según ha explicado Ferrer a mallorcadiario.com, tanto la presidenta insular como el conseller de Turismo “se mostraron claramente receptivos a nuestros problemas y necesidades. Creo que entendieron perfectamente el mensaje que les trasladamos, y tomaron nota pertinente de cuáles deben ser las actuaciones que puedan ayudarnos a que el crack económico en el sector se cobre cuantas menos víctimas, mejor”.

De esta manera, la entidad patronal puso sobre la mesa, en el transcurso de la reunión virtual con el Consell de Mallorca, tres grandes ejes de actuación: la flexibilidad laboral; la promoción de la imagen de Mallorca como destino turístico seguro desde el punto de vista de la prevención y el control de las emergencias sanitarias; y, finalmente, la adopción de políticas impositivas y tributarias que tengan en cuenta la realidad del sector en el contexto actual de crisis y de descenso de la rentabilidad.

MERCADO LABORAL

En cuanto al primer aspecto, el vicepresidente de Restauración CAEB, Juanmi Ferrer, ha defendido la necesidad de “plantear las expectativas desde el realismo. Eso supone admitir que no todos los establecimientos del sector podrán abrir sus puertas esta temporada, pero, a su vez, también implica la constatación de que no todos deberán mantenerse cerrados en cuanto los responsables sanitarios otorguen el visto bueno para reanudar la actividad”.

La filosofía de la asociación es, a este respecto, “muy clara”, en palabras de Ferrer: “Hay que hacer todo lo posible para que aquellos bares y restaurantes cuyos propietarios estimen o valoren que se hallan en condiciones de reiniciar la explotación de sus negocios, puedan hacerlo, y quienes consideren lo contrario, es decir, que no se dan los requisitos suficientes para la reapertura, que igualmente cuenten con la posibilidad de acogerse a esta opción”.

Para que este planteamiento resulte viable, como expone el dirigente patronal, “es esencial que desde la administración se opte por el criterio de la flexibilidad en muchos aspectos, y en especial en cuanto a la contratación del personal. Esto pasa por permitir una tramitación de los ERTE que se ajuste a las necesidades del establecimiento, de manera que se puedacontratar y dar de baja a los trabajadores sabiendo que los expedientes de regulación podrán activarse o desactivarse en función de esa dinámica”.

De hecho, la filosofía de Restauración CAEB, tal como expone su vicepresidente, es “ayudar a los empresarios a que hagan viable su negocio, de forma que quien piense que puede ganar algo o, al menos, empatar en cuanto a resultados económicos, pueda abrir puertas; y quien no lo vea claro, que renuncie a ello. De esta manera, el sector puede tratar de alcanzar el máximo grado posible de autosuficiencia en estas circunstancias, sangrando lo menos posible al erario público”, en referencia al coste laboral que supone para el Estado el pago de los trabajadores acogidos a los ERTE.

DESTINO SEGURO: EL TURISTA LLEGA SANO, Y SE MARCHA SANO

Un segundo punto que la organización patronal planteó durante la reunión con el Consell de Mallorca tiene que ver con el objetivo de convertir la isla en un destino seguro desde una perspectiva sanitaria y de salud pública. En palabras de Juanmi Ferrer, “se trata de proporcionar a los principales mercados emisores el mensaje de que el turista que llega a Mallorca lo hace en perfectas condiciones de salud, y que cuando este mismo visitante abandona la isla porque ha finalizado su periodo vacacional, su situación no ha cambiado ni un ápice: ha llegado sano, y se marcha sano”.

La configuración de este circuito de garantía sanitaria equivaldría, según Ferrer, a “recurrir a una marca o emblema que simbolice este marco de seguridad y que esté relacionado con Mallorca como destino turístico de referencia. Ahora bien, para que los países de procedencia de estos turistas cuenten con plena confianza acerca de la objetividad y la credibilidad de este instrumento, la idea sería que el protocolo fuera instaurado y coordinado por empresas ejecutoras de estos países con el objetivo de que sean sus propias administraciones las que supervisen el proceso desde el principio hasta el final”.

UNA POLÍTICA LÓGICA Y COHERENTE EN MATERIA DE TASAS E IMPUESTOS

Por último, las propuestas planteadas por Restauración CAEB al gobierno insular y a su presidenta, Catalina Cladera, están relacionadas con las políticas tributarias. Juanmi Ferrer opina al respecto que “no es justo, ni tampoco lógico, que empresas y negocios sin actividad productiva y sin ingresos en estos momentos deban afrontar el pago de impuestos y tasas como si nos encontrásemos en una situación de normalidad. Si un bar o restaurante permanece cerrado, ¿qué sentido tiene pasar al cobro recibos de servicios que en estos momentos ese establecimiento no utiliza, como las basuras, la incineradora o los suministros de luz, gas o agua? Podemos entender que haya que hacer frente a alguna tipo de tarifa base para compensar los gastos operativos de mantenimiento, pero, desde luego, esto no tiene nada que ver con el cobro de la tarifa completa”

En cuanto a otros impuestos, como el IBI o el IAE, Ferrer es partidario de “estudiar cada caso según la naturaleza de esa reclamación económica. En el caso del IAE, parece evidente que debe aprobarse una reducción del coste, porque la actividad está paralizada. Sobre el IBI, quizás sea más un tema de buena voluntad que permita arbitrar medidas de ayuda, como un aplazamiento del pago”.

JUANMI FERRER. “ARMENGOL ESTÁ SIENDO VALIENTE PLANTANDO CARA EN MADRID Y EN EUROPA”

A juicio del responsable asociativo, en su mayoría, los responsables políticos “se estánponiendo de perfil a la hora de abordar las consecuencias del desastre económico que se nos viene encima, y que, por supuesto, no afecta tan solo al sector de la restauración”. Por eso exige, “más capacidad ejecutiva, más nivel de coordinación, y una respuesta más concreta y efectiva” a las demandas de las diferentes actividades empresariales.

Si bien la actitud de los responsables políticos del Consell de Mallorca en la reunión del pasado 17 de abril ha merecido el elegio de Restauración CAEB, Ferrer también entiende que “una administración por sí sola no puede afrontar todo el problema. Además, en gran medida, buena parte de las soluciones y alternativas a la crisis dependen del mando único que detenta el Gobierno central, en Madrid”.

A Ferrer le “consta” que los representantes del Govern autonómico están “peleando” por satisfacer las demandas y necesidades de la población balear, pero, en su opinión, “desde Madrid no siempre existe la receptitividad suficiente, sobre todo teniendo en cuenta los 600 millones de euros literalmente secuestrados por la Administración del Estado y que pertenecen a Baleares”.

En esta misma línea, Ferrer ha elogiado la “valentía” de la presidenta del Govern, Francina Armengol, a la hora de “plantar cara a Madrid en un escenario tan crucial como el que nos afecta actualmente, e involucrar a la Unión Europea, porque también desde Europa debe entenderse nuestra situación como archipiélago turístico y la grave encrucijada que ha de encarar ante una emergencia mundial como la que marca la irrupción del Covid-19”.

https://www.mallorcadiario.com/propuestas-sector-restauracion-caeb-superacion-coyuntura-crisis-economica-coronavirus

Publicado por www.mallorcadiario.com

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